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Fisioterapia y ortopedia infantil

El gran objetivo que debemos perseguir desde todos los centros, desde todas las consultas y desde todas las intervenciones es promover y fortalecer el trabajo en equipo, integrado por todas las personas que estamos en el entorno del niño: padres, profesionales, abuelos, cuidadores, porque trabajar con los demás nos aporta puntos de vista diferentes y nos enriquece y así el niño, siempre gana.

Fisioterapia y ortopedia: la importancia de trabajar en equipo

Jesús Miguel Rodríguez Gordo. Ortopeda

Un equipo es aquel que realiza unas actuaciones con un fin determinado, es decir, con los mismos objetivos finales. Por ello todos los profesionales de la salud, que intervienen en el tratamiento de un niño, han de complementarse de manera que al niño se le dote de la mayor calidad asistencial posible manteniendo un continuo feedback entre todos los profesionales, así como, con la familia .

En este articulo se pretende resaltar la figura del fisioterapeuta y del ortopeda, los cuales son los principales responsables tanto del movimiento como de la postura que el niño va a desarrollar en la vida diaria, es decir, como va a estar sentado, tumbado, se va a desplazar o como se van a corregir las alteraciones musculoesqueléticas que presente.

Ayudas técnicas

En ocasiones, los niños con alteraciones del Sistema Nervioso Central (SNC), sufren escoliosis (curva en la espalda). Los fisioterapeutas realizamos una valoración individualizada de la postura y movimiento que cada niño presenta ya que, de cara a valorar la necesidad de una ayuda técnica debemos encontrar el equilibrio entre la máxima corrección, la máxima funcionalidad y la mínima compensación patológica. Existen numerosas ayudas técnicas como pueden ser corsés o sillas posturales destinadas al tratamiento de la escoliosis. Es imprescindible, por tanto, trabajar con el ortopeda para encontrar la ayuda adecuada a cada niño.

Otra ayuda técnica que nuestro niño puede necesitar son los DAFOs o férulas que tienen el objetivo de mantener la correcta alineación del pie y evitar su deformidad. Normalmente se necesita que el angulo del tobillo sea de unos grados determinados para evitar la alteración de los elementos óseos del pie. A menudo este posicionamiento limita el movimiento, no solo del pie, si no de todo el miembro inferior y, por tanto, de la marcha. Conseguir el equilibrio entre el posicionamiento de ese pie y que permita el máximo grado de movilidad sin causar alteraciones musculoesqueléticas constituye un desafío, que sólo con el consenso entre fisioterapeuta y ortopeda podrá ser resuelto.

Algunos niños pueden necesitar de una silla para desplazarse. En el mercado existe una gran variedad de elementos con los que se puede equipar una silla, así como varios modelos de sillas de diversos tamaños, etapas de la vida y necesidades.

El asiento y el respaldo son dos de los más importantes, dependiendo de las necesidades del niño podrán ser duros, blandos o incluso hechos a medida para conseguir la postura idónea que nuestro niño debe mantener. La necesidad de tacos o cinchas para mantener la correcta alineación, serán valorados por el equipo. El consenso entre fisioterapeuta, ortopeda y familia, ya que se ha de buscar siempre la funcionalidad de estos (incluir frenos en las empuñaduras, dimensiones de la silla, etc…), conformará una silla adaptada y funcional tanto para el niño como para la familia.

Únicamente teniendo una visión global desde varios puntos de vista y conjugando los conocimientos de cada profesional se acertará en la ayuda técnica necesaria en las distintas etapas de la vida de nuestros niños.

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